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Mecos Films y lo que no sabias del porno gay mexicano

Thabu octubre del 2013 0 9.600 visitas
Mecos Films y lo que no sabias del porno gay mexicano

Son muchas incógnitas las que surgen cuando se habla de una película porno gay. Sin embargo, debido al poco acceso que se tiene a este medio, todo queda en meras especulaciones. Es por ello que, de una vez por todas, decidimos preguntarle a un especialista en la materia todo lo que querían saber y no tenían a quién consultar.

En esta ocasión preguntamos especialmente ¿cómo se hace un casting y qué hay detrás de cámaras? ¿Cómo es la atmósfera al momento de filmar una escena? ¿Qué medidas sanitarias se toman al respecto? ¿Cuál es la nueva producción de Mecos Films? La audición Al igual que en cualquier producción fílmica, también en la industria del porno gay deben seguirse ciertos procesos para asegurar un buen trabajo final.
El primero de éstos, —luego de planear y delimitar el proyecto—, es la selección del talento. De acuerdo a la experiencia presenciada en nuestra visita, un casting se describiría así: Por lo general, el candidato hace llegar vía correo electrónico a “El Diablo” sus fotografías de cuerpo completo en las que aparece desnudo, con erección de frente y una más de espaldas. Acto seguido, el equipo de producción se pone en contacto con el aspirante para agendar una cita y continuar con el proceso personalmente.
Una vez en el estudio, el candidato sostiene una conversación con “El Diablo”, en la que se expone la propuesta fílmica y se habla de las condiciones del contrato que se firmará previa comprobación de la mayoría de edad, a través de documentos oficiales.
En este mismo proceso se indagan cuestiones personales como edad, lugar de residencia, nivel de estudios, ocupación, prototipos de parejas y rol sexual, entre otros. Detalles que ayudan a identificar si la personalidad del candidato aplica para algún personaje dentro del proyecto. La última fase consiste en hacer una prueba de video en la que los postulantes son filmados en ropa interior y posteriormente, desnudos, todo con la finalidad de calificar su fotogenia y desenvolvimiento a cuadro.
Posteriormente, con la actitud desinhibida que le caracteriza, “El Diablo” solicita al aplicante que muestre una erección a fin de conocer su potencial. Los criterios para ser seleccionado obedecen al gusto del público aficionado que, por lo general, pide ver además de la gran diversidad de rostros latinos y cuerpos delgados o definidos, así como miembros grandes y glúteos redondos y firmes.
En palabras de “El Diablo”, para la fantasía de ser estrella porno “no hay distingos”, pues en las audiciones concursan desde albañiles, licenciados, plomeros, ingenieros, estudiantes, modelos, artistas plásticos, médicos, integrantes de grupos de rock, y diseñadores, hasta gente de elevado poder adquisitivo; destacando como común denominador el rango de edad que, generalmente, oscila entre los 18 y 23 años.
El detrás de cámaras Con riesgo a sonar tajante, el ambiente que se crea al momento de la filmación es completamente hedonista. Al llamado sólo acuden los actores que saldrán en la escena, así como el responsable de la fotografía fija y el equipo técnico necesario: “Electrobeat”, “Mayor Tom” y “El Diablo”, productores y director respectivamente, socios los tres.
Previo a la filmación, se consulta a los actores si desean una práctica de estimulación oral o una ducha anal a fin de alcanzar el grado máximo de excitación o, en su caso, la limpieza y dilatación necesarias para principiar.
El ritmo de la actividad sexual, según cuenta “El Diablo”, varía de acuerdo a la dinámica que obtenga la pareja, trío o grupo en escena. Hay quienes se tornan pausados y románticos, sugiriendo un corte para cambiar de una postura a otra.
También, agrega, hay quienes suelen ser más rudos y logran el estado flow, en el que los actores se encuentran completamente absorbidos por la actividad, perdiendo la noción del tiempo y experimentado una enorme satisfacción. En estos casos el cambio de una posición a otra es en plano secuencia, es decir, sin cortes.
Aunado a ello, en el estudio se tiene botana y bebida para degustar de un refrigerio en los espacios que hay entre cortes. Esto es así porque la filmación de una escena puede ser breve o extenderse hasta un máximo de ocho horas por lo que es muy común practicar el sexo oral antes de cada escena para reencender el libido y retomar funciones.
No está demás decir que al equipo técnico se suma el staff compuesto por vestuarista, maquillista, equipo de iluminación y escenografía, entre otros. Al respecto, el director nos comparte: “Además de divertirme y excitarme también hago conciencia sobre la gran responsabilidad que tengo al ver cuánta gente está involucrada y cree en el proyecto”. Finalmente, para la post producción son los mismos socios quienes se encargan de la edición del filme, así como de la inserción de la música, misma que es compuesta por ellos, permitiendo que ésta lleve un ritmo acoplado a los sucesos del filme, con lo que se obtiene un mayor “dramatismo” en cada escena.
Más vale prevenir Aunque la producción de Mecos Films lo recomienda, no obliga a su talento a practicarse la prueba para detección de infecciones de transmisión sexual (ITS), como el VIH, ya que además de estar prohibida su solicitud para el ejercicio de cualquier empleo en México, “también consideramos que es algo muy personal, por eso respetamos que haya actores que prefieran no conocer cuál es su estado de salud actual”, refiere “El Diablo”.
En la mayoría de las escenas se hace uso del condón con la intención de prevenir contagios de ITS. Sin embargo, los tres socios coinciden en que el espectador obtiene mayor placer al ver escenas de bareback (sexo sin preservativo). “En Mecos Films, cada quien hace lo que quiere, nadie dicta qué hacer al otro si a éste no le apetece”, señaló el director. Como muestra de lo anterior, basta decir que hay actores que en el casting establecen las condiciones de su participación en la película, sin embargo sobre la marcha y al calor del rodaje se animan a probar cosas diferentes y atrevidas, como el uso de dildos y fetiches, la práctica del golden shower e incluso, el cambio del rol sexual.
“El Diablo” considera que hay que dejar que las cosas fluyan y no ser tan civilizados al filmar el porno pues, “al consumidor le gusta encontrarse con personajes que conectan con su lado animal”, haciendo de ello una situación más emocionante, natural y realista. Es importante resaltar que Mecos Films no es promotor ni opositor del bareback. “Es cierto que se puede aprender mucho viendo cine para adultos, pero nuestro fin último no es educativo”, afirmó el director.
El próximo estreno Será en un mes y medio aproximadamente cuando se estrene la más reciente producción de Mecos Films, titulada Corrupción Mexicana. De acuerdo con “El Diablo”, se trata del su primer filme argumental, es decir, que cuenta una historia y no sólo se limita a presentar actividad sexual. En esta historia, interpretada por 11 atractivos actores, se mostrará cómo mediante el abuso y el soborno se somete a los demás, construyendo así las relaciones de poder en la sociedad mexicana de nuestros tiempos. La cinta, filmada en espacios públicos y cerrados de la ciudad de México, contará cuatro historias distintas, todas aderezadas con un toque de acción, erotismo y por supuesto, escenas que no dejarán nada a la imaginación.
Y es que de acuerdo con “El Diablo”, Mecos Films ha logrado posicionarse como una de las productoras favoritas para el público que gusta del porno gay mexicano. Actualmente, a dos años de su nacimiento, cuenta con un blog donde el productor comparte con los lectores relatos, fotos, recomendaciones de cine, teatro y experiencias personales. También tiene un sitio de contactos.
El blog, además del sitio oficial de la compañía, cuentan con una agenda de eventos, entre los que destacan las “cámaras en vivo”, donde se realizan fiestas que se pueden ver a través de internet. En éstas se reúnen los actores porno, el equipo técnico y artistas invitados, todo al más puro estilo de un reality show. Asimismo la productora tiene disponible una red social en la que por aportación voluntaria se puede ser miembro gold, obteniendo beneficios especiales como escenas del making off de las películas filmadas.
“El Diablo” lee todos los comentarios que los visitantes publican en estos sitios, pues además de interactuar con el público al que se dirige, le permite conocer qué tanto gusta lo que hace. Conclusión: Sin importar si se es asiduo o no a este tipo de cine, lo que no se puede negar es que Mecos Films es la única productora arriesgada; que muestra la creatividad, calidad y talento del porno hecho en México. No en vano cosecha tantos fanáticos y premios nacionales y extranjeros, donde ha sido catalogado como cine porno de culto.
Fuente: Anodis (Omar Sanabria)

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